El jabón de Marsella líquido aúna la tradición provenzal, heredada de varios siglos, y la practicidad de un formato pensado para el cuarto de baño actual. En Panier des Sens, esta tradición recupera toda su modernidad: elegantes frascos con dosificador, recambios económicos, aromas naturales y fórmulas a base de ingredientes de origen natural. Tanto si buscas un cuidado suave para las manos, un gel de baño adecuado para pieles sensibles o una alternativa natural a los geles de ducha, nuestra colección reúne los mejores cuidados diarios en un solo producto.
A continuación, descubre las características de nuestra gama de jabones líquidos de Marsella, sus usos y las respuestas a las preguntas que te planteas antes de la compra.
La tradición provenzal reinventada para el día a día
El jabón de Marsella debe su nombre y su reputación a un edicto real de 1688 que codificó el método denominado «marsellés». Este método se basa en la saponificación de aceites vegetales en caldero, utilizando únicamente aceites de oliva y de copra. Entre seis y nueve días de cocción lenta permitían al jabonero obtener una pasta de reconocida pureza, que dio fama a las fábricas de Provenza.
El formato líquido ha aparecido más recientemente para responder a una necesidad concreta: conservar todas las cualidades del jabón de Marsella tradicional y, al mismo tiempo, adaptarlo al cuarto de baño moderno. Su uso resulta más rápido y más higiénico, y la dosis se controla mejor gracias al frasco con dosificador, ideal para el uso diario en familia.
En Panier des Sens, cada jabón líquido de Marsella se fabrica en Francia respetando las tradiciones provenzales. La cadena de suministro es corta, se da prioridad al origen de las materias primas y cada fragancia es desarrollada por nuestra casa a partir de extractos naturales —flor de azahar, lavanda, verbena, higuera de azur — para conseguir un aroma auténtico fiel al espíritu del sur.
Una fórmula diseñada para proteger la piel
El jabón líquido de Marsella es muy apreciado por la suavidad de su fórmula. Los aceites vegetales —de oliva y de copra— constituyen la base del agente limpiador. Preservan el equilibrio natural de la piel al tiempo que garantizan una limpieza eficaz.
Nuestros jabones líquidos de Marsella contienen entre un 95 % y un 100 % de ingredientes de origen natural, según la referencia. La glicerina, presente de forma natural tras la saponificación, hidrata la piel durante el lavado. Los extractos de flores y plantas aportan la nota olfativa, al tiempo que mantienen una fórmula ligera. La gama es apta para las manos y el cuerpo, y puede utilizarse con total confianza en pieles sensibles o reactivas.
Una rutina sencilla: manos, cuerpo y mucho más
El jabón líquido de Marsella destaca por su versatilidad. En su uso habitual, sirve para lavarse las manos varias veces al día, para bañar a los niños o para la higiene corporal. Su textura espumosa y cremosa deja la piel suave y delicadamente perfumada.
El formato con dosificador garantiza una dosificación precisa con cada pulsación, y el frasco transparente permite controlar el consumo. Nuestras recargas de jabón de Marsella líquido alargan la vida útil de cada frasco, lo que supone una iniciativa ecológica que reduce el volumen de envases de plástico en el hogar.
Elegir el jabón de Marsella líquido que más te guste
Nuestra colección reúne varias fragancias emblemáticas de la Provenza: la flor de azahar, con su nota floral y relajante; la lavanda, con su aroma fresco heredado de los campos del Luberon; la verbena, con su frescura cítrica; y higuera de azur que aporta un toque contemporáneo y luminoso.
Para una rutina completa, la gama se amplía de forma natural con cremas de manos con las mismas fragancias. Cada aroma ofrece una experiencia sensorial en armonía con el arte de vivir provenzal que inspira la marca Panier des Sens.